18.9.09

Panteras Humanas

Durante las noches de estío y con tormenta un sueño profundo les hace olvidar su naturaleza humana. El sudor empapa su piel, un líquido transparente e incoloro de olor desconocido rezuma por los poros, al evaporar provoca una convulsión en sus cuerpos y desencadena su instinto salvaje. Saltan enloquecidas y van al encuentro en un punto cada vez diferente, variable y caprichoso que sólo ellas conocen.

Saltan unas sobre otras y todas a la vez, contorsionan felinamente, emiten gemidos, aullan....en una danza bestial y salvaje que se prolonga hasta las primeras luces. Quedan exhaustas a su regreso, sin recuerdos ni memoria.

Los pocos que las han visto no pueden reconocerlas, se transformas en imágenes exactas a la primigenia.

10.9.09

UNO



Le encantaba pavonearse exhibiendo sus esbeltos y bien formados muslos, sus rotundas nalgas.


Cada día paseaba con movimientos lentos, marcados al ritmo de una salsa y de reojo sentía la envidia ajena. Se había vuelto adicto a esa sensación, como que el esqueleto se estiraba cinco metros y una bocanada de aire fresco y embriagador le elevaba por encima de los demás.


Los compañeros del recinto comentaban lo duro que era tener que depilarse cada dos días, para mantener esa belleza que al pobre pavo le estaba poniendo la piel de gallina.

30.8.09

Lisboa


Ni ella misma podía explicarse aquel cielo de una tarde de marzo.

De pie en la terraza, miraba fijamente sus colores, la extraña luz que atravesaba las nubes. El viento le estampó en cara y cuerpo una sensación de inquietud, desasosiego y emoción que punzando sus vísceras, le susurraron que en breve algo sucedería.

Los cielos, brisas y vientos, las luces de los astros y las nubes, siempre le hablaron anunciándole acontecimientos en su vida. Inquietud al desconocer el significado. Sentir no es ser vidente.

Sentada en la ventana del castillo, ojos cerrados. Aspira el aire luminoso, triste y salado de la ciudad en agosto. Presiente que el cambio es inminente, ya está aquí. No hay pánico, ni miedo. Quizás un poco asustada y temerosa abre los ojos.

Contempla tras las gafas oscuras la línea donde se pierden el cielo y el mar, el lugar donde se acababa la tierra. Un viento potente y vigoroso agita sus ropas, le zarandea el cabello, agita su cuerpo. Le grita: "despierta, despierta, ya es la hora".

Está atardeciendo pero comprende que en realidad puede ser un amanecer. El viento, la luz, las nubes....la belleza, la tristeza y la alegría...todas las sensaciones y emociones, están dentro de ella, en su interior. Esperando que decida dejarlas salir.

Compartir, sentir con los ojos que la miran.

29.5.09

Contradicción


Desde niña empezó a hacer lo contrario de lo que decía y sentía: si estaba triste reía, si contenta lloraba, decidía ir al este y tomaba el oeste.....

Cuando le pidieron casarse, aceptó y contrató un abogado para iniciar los trámites de divorcio. Hoy ha visto unos zapatos de tacón, que le gritaban: ¡ No me mires, no me tomes, no me calces..!. Cuando se los puso le apeteció pasear por el malecón y sentir la brisa marina, así que se dirigió a la montaña.
¡Pero ellos la llevaron a la playa!.

En la carretera


Pisó el acelerador para adelantar al coche, cuando estaba a su altura levantó el pie al notar que el muchacho le hacía señas de que disminuyera la velocidad. Algo ocurría...no era usual en una autovía...En realidad no sabía bien que hacer, pero apagó la música...al ver que el otro bajaba el cristal de la ventanilla. Con señas le indicaba que hiciera lo mismo, en ese instante le sonó el móvil, pero ya tenía la mano en el pulsador y lo presionó. A 120 Km/h no era posible mantener una conversación, no obstante dispuesta a escuchar miró a su derecha. Casi gritando le escuchó decir: "¿ Te han dicho alguna vez que Dios te ama?.

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